Infantojuvenil

niña

Todas las afectaciones del apartado de adultos también son susceptibles de existir y tratarse en población infantil y adolescente, sin embargo hay dos diferencias muy importantes entre ambas poblaciones:

 

1 Los niños y adolescentes se encuentran el pleno desarrollo. Conductual, emocional y cerebral. Aprendizajes esenciales, como el control de impulsos, la forma de comunicarse y relacionarse con sus iguales y con los adultos o la gestión emocional de los acontecimientos aun se están conformando en estos años. Tanto la educación que reciban como el ambiente en el que vivan, junto con su temperamento de base, estarán perfilando el carácter de nuestro hijo. En estas etapas tan plásticas y a la vez vulnerables, se dan multitud de afectaciones conductuales y comunicativas, pero a la vez es el momento donde la persona es mas permeable, y por lo tanto se va a beneficiar mas y mejor de la intervención terapéutica.

 

2Durante estos años, los niños y adolescentes tienen menos recursos que los adultos para identificar y gestionar su estado interno o los hechos que les afectan. Ellos mismos aun no identifican, y por lo tanto no expresan, cómo se sienten, por lo que serán sus síntomas los que nos indiquen que algo le esta ocurriendo a nuestro hijo.

Síntomas somáticos (vómitos, temblores, picores, somnolencia, insomnio, etc).
Síntomas emocionales (celos, ansiedad, irritabilidad, autoestima, etc).
Trastornos en la comunicación (aislamiento, desinterés, timidez excesiva, etc).
Alteraciones conductuales (agresividad, inatención, oposicionismo, impulsividad, etc)

En tales casos es conveniente acudir a un profesional psicoterapeuta que pueda desentrañar el origen de esos síntomas y, junto a la familia, favorecer la expresión y gestión de los conflictos que pueda estar viviendo.

Otras consultas comunes en terapia infantil son:

– Conflicto en la familia

En cualquier sistema familiar conviven diferentes generaciones, personalidades y temperamentos. La persona a la que estamos tratando de educar es diferente a nosotros, pues cada persona es única. En ocasiones es necesario establecer estrategias nuevas, buscar nuevos canales de comunicación, para llegar a ella. El mal comportamiento es a veces la manifestación de un problema de entendimiento en la familia. Por alguna razón, estáis hablando idiomas diferentes.

Un terapeuta puede ayudarte en el proceso de comunicarte con tu hijo y hacer del hogar un lugar mas acogedor y apacible para todos. En muchos casos ni siquiera será necesaria una terapia en sí, bastará con ofrecer a los padres o tutores las directrices necesarias para lograr el cambio deseado.

– Rendimiento escolar

El bajo rendimiento escolar puede deberse a que no esta realizando unos hábitos correctos de estudio. En otros casos existe algún factor que esta dificultando el aprendizaje o el esfuerzo, como un conflicto interno o con su grupo de iguales, un déficit de atención con o sin hiperactividad, una dislexia, algún problema fonológico, etc. Es importante acudir a un profesional a tiempo para identificar qué esta pasando y evitar que los malos resultados reafirmen la indefensión, el rechazo o la pasividad del niño ante el estudio.

– Separación

Para que se de un desarrollo cognitivo y afectivo sano en el niño es necesario que tenga unos referentes estables y coherentes. Un cambio en el contexto familiar durante la infancia, como puede ser la separación de los padres, requiere que haya un reajuste del sistema familiar lo mas saludable posible, para evitar hacer partícipe al pequeño de conflictos ajenos a él y proteger su apego con cada componente de la familia, dentro de lo posible.

Ante una separación, se va a dar un duelo inevitable en el pequeño, pues su expectativa de vivir todos juntos en el mismo lugar, de continuar el día a día como hasta ahora, etc, se rompe. El niño deberá hacer un proceso sano que haga de la separación una circunstancia más, y no un acontecimiento traumático.

El psicólogo puede acompañar al niño y a los padres en este proceso, enseñándoles recursos de afrontamiento efectivos.

– Adopción

¿Cómo preparar la llegada del pequeño?

La edad del niño y su historia de vida han de tenerse en cuenta a la hora de recibirle en el nuevo hogar.

Si la adaptación del niño adoptado se vuelve conflictiva o si no sabemos como actuar en ciertas ocasiones, es el momento de acudir a un profesional.

– Ver Dislexia, TDH-A, Logopedia, etc.