LA MEMORIA Y SUS COMPONENTES

La memoria es el proceso cognitivo que se refiere a la capacidad que presentan los seres vivos para adquirir y retener información de sí mismos, de su entorno y de las consecuencias de su comportamiento.

La memoria implica una representación mental de una experiencia previa, por lo tanto necesita de la capacidad del cerebro de modificar su estructura por efecto de dicha experiencia (Leon Carrión, 2010):

Así es. El hipocampo, región cerebral dedicada a la memoria, tiene una neurogénesis natural no presente en el resto del cerebro (excepto el bulbo raquídeo), lo cual indica que no sólo se están dando nuevas conexiones entre neuronas como pasa en todo el resto del cerebro, sino que también se están generando nuevas neuronas.

Esta cualidad dota a las áreas dedicadas a la memoria de una incomparable plasticidad.

En cuanto a los diferentes tipos de memoria, Cohen y Squire (1981), distinguían entre;

Memoria declarativa, aquel conocimiento al que accedemos de forma consciente y que podemos expresar (El Qué). (Por ej. La que nos permite contar qué hicimos el fin de semana)

Memoria Procedimental, (El Cómo). Es aquella memoria que guarda el cómo hacer algo, y que no requiere recuerdo consciente. (La que nos permite recordar cómo se hacía el punto de cruz, por ej.)

Las estructuras implicadas en la memoria procedimental ya están maduras y en funcionamiento en el momento del nacimiento, (amígdala, ganglios basales y cerebelo), ya que son vitales para la supervivencia, pues nos permiten adquirir hábitos cognitivos y motores (andar, correr, hablar) así como conductas de aproximación o evitación.

Implica el aprendizaje asociativo o condicionamiento conductual y emocional del que habla la psicología cognitivo-conductual, y la memoria motora de movimientos y procedimientos: Nos permite montar en bici después de muchos años sin hacerlo.

No sabemos cual es su límite de almacenamiento de la memoria ni la duración de la información pero sabemos que ambos son muy extensos.

Endel Tulving (1972) propuso otra distinción, entre memoria episódica; experiencias personales organizadas en coordenadas espacio temporales, y semántica; conocimiento en general, lingüístico, conceptos, normas, etc.

La investigación ratifica una distinción neuroanatómica entre ambas, pues se han descrito deterioro en la memoria episódica sin alteraciones importantes en la memoria semántica (Schacter, 1996), y viceversa (De Renzi et al, 1987).

Rocío Carballo
Psicóloga Psicoterapeuta